Muy buenas noches desde España:
Ayer recibí este correo, lo leí; pero aún no lo puedo asimilar. Es lamentable que esto siempre tenga que ocurrir en nuestro continente, pero se que muchos y muchas de las personas y organizaciones del país y de fuera, aun no saben que esto esta ocurriendo y que además, desconozcan el pasado, el presente y la historia de este Centro Juvenil ubicado dentro del recinto del Hospital Nacional Cayetano Heredia, en Lima – Perú.
Me hubiese gustado tener conmigo y a la mano, el directorio de medios de comunicación para poder hacer llegar mi voz y mi protesta ante esta mala noticia para quienes hemos conocido y usado de cerca los servicios de este establecimiento de prevención y búsqueda de calidad de vida en una zona al norte del centro de Lima.
La historia y los años los desconoce ahora, pero desde que hace mas de quince años lo he venido usando como una persona que vive con el vih y que desde antes vió el funcionamiento y el trabajo comprometido en la búsqueda de facilidades en colegios y en contacto directo con municipalidades del distrito y cercanías para apoyar infinidad de temas, como son en mi caso particular, detener el avance de la epidemia del sida, el desconocimiento en nuestra juventud y nuestros familiares, la búsqueda de un mejor tema o currículum en los cursos del colegio, sus consejerias, su preocupación desinteresada.
Esto es otra arbitrariedad que se hace para quienes buscan apoyar a una parte fundamental del ciclo que puede evitar el avance ya no solo del sida, si no de todas las enfermedades oportunistas e infecciones e incluso el fortalecimiento de las familias y de las personas.
Las leyes en mi país, el Perú, existen, como en muchos de los otros que en mi continente puedan haber, el problema es que siempre se anteponen necesidades de protagonismo, intereses de lucro y que la historia los pueda recordar con establecimientos, que dicho sea de paso, tienen la intención de agrandar las arcas de su tesorería.
La señora Altamirano y su equipo necesitan de nuestro compromiso para divulgar esta noticia y es por eso que desde España, pongo mi granito y uno mi voz a las miles de personas que quizás a partir de ahora, pensaran que hacer para que esto, no se concrete.
Quienes no conocen el trabajo de este centro juvenil, pueden preguntarlo, pueden visitarlo, pero no dejen de apoyarlo y decir algún día, yo hice lo imposible por que esto no ocurra. Esta en nuestra manos hacerlo.
Por mi parte, pido se me envié un listado de contactos en los medios de comunicación, en el congreso y en en todas las instancias del espacio sanitario que existe en nuestro país, el Perú.
A los representantes de grupos de auto apoyo, a los representantes de organizaciones nacionales e internacionales, ongs e iglesias cuya preocupación es la prevención, es el momento de decir BASTA a esta arbitrariedad que esta en nuestras manos detenerlo. Organicemos una carta que pueda ser firmada y solicitarlas a nuestros compañeros de adentro y de afuera.
Espero respuestas, para que juntos pensemos como apoyar a Cristina Altamirano y a sus colegas que dedican su tiempo y preocupación con escasos ingresos personales y para el funcionamiento.
Aquí estoy, y aunque el virus me consuma, saco fuerzas porque esto ayuda y estimula a seguir ejerciendo ese titulo de activistas que nuestros trabajos nos hicieron merecedores.
Vamos, necesitamos mas correos importantes para la distribución del mismo.
Hasta pronto.
JOSÉ LUIS ASENCIOS VEGA
Asociación Animo y Aliento
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